Caminando con Dios obedientes a su palabra

Cada inicio de año representa una nueva esperanza para muchas personas, para algunos el año anterior no fue bueno y esperan que el nuevo año les traigan nuevas oportunidades y que la situación cambie, mientras que los que tuvieron un buen año quieren que su condición inicial se mantenga y mejore a medida avanza el tiempo, muchos somos los que declaramos un año de bendición y que se cumplan todos los anhelos y metas propuestas y hay una fe enorme en que eso sucederá,lo cual es bueno porque nuestras palabras tienen poder y nos infunden ánimos positivos, pero realmente solo hay una forma de asegurarnos de que tendremos un año bendecido y es únicamente caminando con Dios.

Si estamos caminando con Dios significa que estamos viviendo bajo la obediencia a su palabra. Nuestras palabras tienen poder, pero no se compara con el poder que tiene la palabra de Dios, si caminamos con Dios nos aferraremos a su palabra y dejaremos que sea guía y luz a nuestros pasos y así estaremos seguros que nos ira bien porque El Señor es quien tiene nuestro futuro en sus manos,pero tendremos que esforzarnos y ser valientes como se lo solicito a Josué en su momento:

Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.

Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.(Josué 1:8-9)

La Biblia es clara y nos enseña que no es con una barita mágica que haremos que todo cambie, el cambio se consigue siendo obedientes a la palabra de Dios, no hay más secretos ni pasos a seguir.Caminando con Dios a la luz de su palabra nuestra alma prosperará y después llegaran las añadiduras y la prosperidad material porque también así El Señor lo promete: “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” (Mateo 6:33).

Cada día de nuestras vidas debemos asegurarnos de estar caminando con Dios, y también asegurarnos de que nuestra compañía sea agradable al Señor para que su presencia este con nosotros en todo momento y en todo lugar.

Si vamos por el camino de la obediencia está garantizado que venceremos cualquier obstáculo que se presente porque El Señor estará siempre con nosotros para fortalecernos y darnos la victoria iluminando nuestro camino con la luz de su palabra, Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino” (Salmos 119:105)

Vivamos justamente y nuestras sendas se iluminaran como lo dice el proverbio 4:18“Más la senda de los justos es como la luz de la aurora,que va en aumento hasta que el día es perfecto”.

No es confiando en los años que recibiremos bendiciones, y por mucho que nos afanemos en confesar palabras positivas si Dios no está presente de nada servirán nuestras confesiones, caminemos con El Padre, con El Hijo y con El Espíritu Santo viviendo una vida agradable buscando la santidad y la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento.

Caminemos con Dios siendo obedientes a su palabra porque pasaran los minutos, las horas, los días, las semanas, los meses y los años pero la Palabra de Dios permanecerá para siempre, la biblia lo dice en: Mateo 24:35 “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán”.

 

 

Por Nery Fernandez
Apoyo pastoral
1ra. Iglesia Evangélica Misionera Reformada

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